Sociedad
El Ministerio de Educación porteño se suma a la campaña «Démosle pelota al autismo» para promover aulas más inclusivas
El ruido cotidiano en el aula —como el arrastre de sillas y mesas— puede convertirse en una barrera significativa para muchos estudiantes. En el caso de niños y adolescentes con autismo o hipersensibilidad auditiva, estos sonidos no solo distraen: pueden resultar dolorosos y afectar directamente las condiciones de aprendizaje.
Con el objetivo de generar entornos escolares más inclusivos, el Ministerio de Educación acompaña la campaña «Démosle pelota al autismo», una iniciativa de Fundación INECO que propone una solución simple y accesible: colocar pelotas de tenis en las patas de las sillas y mesas para reducir el ruido dentro del aula. Al amortiguar el sonido del movimiento del mobiliario, se favorece la concentración, el bienestar y la participación de todos los estudiantes, especialmente de quienes presentan trastornos del espectro autista o hiperacusia.
La campaña convoca a la comunidad educativa y a la sociedad en general a donar pelotas de tenis en desuso, que luego son acondicionadas y distribuidas en escuelas. El objetivo es avanzar hacia al menos un aula inclusiva por institución.
En este marco, el Ministerio de Educación se suma como socio estratégico de la iniciativa, acompañando la difusión de la campaña y promoviendo acciones de sensibilización en las escuelas. La propuesta se complementa con materiales explicativos y contenidos audiovisuales que orientan a los equipos escolares sobre cómo implementar esta medida.
