Política
El DFI de la PFA detuvo al cabecilla de una banda criminal dedicada a entraderas
En el marco de los lineamientos dispuestos por el Ministerio de Seguridad Nacional, efectivos del Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la Policía Federal Argentina (PFA) detuvieron a un sujeto acusado de liderar una organización criminal dedicada a realizar entraderas en el conurbano bonaerense, sobre quien pesaba un pedido de captura a nivel nacional ordenado por el Juzgado de Garantías N°2 del Departamento Judicial de La Matanza, a cargo de Ricardo Andrés Tripaldi.
La investigación se inició a partir de un requerimiento de la Fiscalía del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil N°1 del mismo departamento judicial, a cargo de Pablo Insúa, quien encomendó a la División Homicidios de la PFA profundizar las tareas investigativas ante la falta de resultados previos.
El hecho que dio origen a la causa ocurrió en agosto de 2025, en horas de la mañana, en una vivienda de la localidad bonaerense de Villa Luzuriaga. Los delincuentes esperaron a que el dueño de la casa y padre de familia se retirara del domicilio para luego ingresar a la vivienda. Una vez dentro, sorprendieron a las víctimas, entre ellas un menor, a quien tomaron por el cuello para reducirlo y trasladarlo hasta la habitación de su madre.
Durante el asalto, ambos fueron maniatados, obligados a permanecer boca abajo y cubiertos con un acolchado. En ese contexto, uno de los agresores profirió amenazas de muerte contra la mujer, expresándole: “Callate o mato a tu hijo” y “Te vamos a matar a tu hijo, ¿dónde está la plata?”.
Los asaltantes sustrajeron 87 mil dólares, 4.500.000 pesos, alhajas de oro, perfumes importados y relojes de lujo, entre otros elementos de valor, para luego darse a la fuga a bordo de al menos tres vehículos.
A partir de ese episodio, los efectivos federales desplegaron diversas tareas de investigación con el objetivo de identificar y localizar al principal sospechoso, quien había abandonado sus lugares habituales para evitar ser detectado.
Durante el avance de la pesquisa, se determinó que el imputado utilizaba herramientas tecnológicas para ocultar su rastro, como redes privadas virtuales (VPN) con conexiones registradas en servidores del exterior. Asimismo, se estableció que operaba mediante billeteras virtuales y aplicaciones de inversión financiera.
El análisis de sus movimientos permitió detectar consumos en comercios ubicados en el barrio porteño de Liniers, lo que orientó la zona de búsqueda.
Con esta información, se montó un operativo discreto en la vía pública y, tras tareas de vigilancia, los efectivos lograron detener al imputado —un ciudadano argentino de 32 años— en las inmediaciones de la avenida Rivadavia.
El detenido quedó a disposición de la Justicia por el delito de “robo agravado en poblado y en banda”.
