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Sociedad

La UBA modernizó los programas de las carreras de Medicina e Ingeniería y tendrán menor duración

La carrera de Medicina en la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA) se acortará un año y medio y la de Ingeniería uno, en el marco de un plan de modernización de programas para “enfrentar la deserción estudiantil” y “actualizar la formación académica, sin perder calidad”, informó este viernes la casa de altos estudios.

“Hace un año, cuando asumimos la gestión con el vicerrector, Emiliano Yacobitti, una de las prioridades fue la actualización de las carreras y los planes de estudio. Trabajando de forma conjunta entre el rectorado y las distintas facultades estamos logrando objetivos con la idea de que los estudiantes puedan egresar con un título y una experiencia educativa de calidad, en menor tiempo, priorizando siempre la excelencia en la formación y la modernización académica”, dijo el rector de la UBA Ricardo Gelpi en un comunicado.

El objetivo del plan integral de modernización es “actualizar la formación académica de los futuros profesionales, además de acortar la duración de la cursada y crear títulos intermedios”, puntualizó.

“La UBA continúa un camino de modernización para carreras, inclusive las tradicionales como Medicina -que es la carrera con más inscriptos de la universidad y se podrá cursar en 6 años en vez de 7 y medio- y algunas ingenierías”, explicaron las autoridades universitarias.

El plan integral de modernización de programas abarcará en esta etapa a las carreras de Medicina, Ingeniería Industrial, Ingeniería en Informática, Economía y Administración Agrarias, precisaron.

Estas reformas, aprobadas en la última sesión del Consejo Superior de la UBA, se suman a las ya actualizadas en diferentes carreras de grado y tecnicaturas de otras Facultades como Agronomía; Arquitectura, Diseño y Urbanismo; Ciencias Exactas y Naturales; Ciencias Médicas; Ciencias Sociales; Farmacia y Bioquímica; Ingeniería y Psicología.

Estos cambios están en sintonía con las metas que el rector Ricardo Gelpi mencionó al asumir su gestión para “agilizar las trayectorias académicas y enfrentar la deserción estudiantil, sin perder calidad académica”, recordó la UBA.

El decano de la Facultad de Ciencias Médicas, Luis Ignacio Brusco, aseguró que la reforma “ha sido diseñada con el propósito de mejorar la formación médica, adaptarse a los avances científicos y tecnológicos, y garantizar que los futuros profesionales estén preparados para enfrentar los desafíos de la atención en un entorno en constante cambio”.

Y agregó que la propuesta “introduce un enfoque más flexible, permitiendo a los estudiantes elegir rotaciones según sus intereses y objetivos personales y profesionales; para que adapten la formación a sus aspiraciones individuales”.

Además, la reforma contempla el acortamiento de la carrera en mil horas, que se traducen en una reducción de un año a año y medio en la cursada, e incorpora un enfoque en la salud global y la medicina comunitaria, de manera de formar a los estudiantes sobre los desafíos a nivel mundial y la importancia de la medicina preventiva y la promoción de la salud, añadió la UBA. Otra novedad, indicó, es que se suma “una rotación por Emergentología a la Práctica Final Obligatoria”.

En el caso de las modificaciones en las carreras de Ingeniería, el vicedecano Raúl Bertero, explicó que “la duración de las carreras de la Facultad, incluyendo el ciclo básico, es de seis años y con la reforma se disminuyó la duración en aproximadamente un año”.

“El primer año de la carrera era el que mayor tasa de recursado y abandono presentaba”, añadió la UBA y acotó que el nuevo plan de estudios, “fue reformulado contemplando diversos recursos para agilizar la cursada, sin resignar calidad académica”. Además, se implementarán cursos de verano con apoyo de material virtual en asignaturas críticas, para asegurar que el estudiante tenga caminos alternativos en el desarrollo de su trayectoria.

El estudiante que alcance aproximadamente dos años de la carrera, recibirá un título de Bachiller universitario en Ciencias de la Ingeniería que, además de un reconocimiento para el mercado laboral, “significa un estímulo para avanzar hasta ese nivel a pesar de las dificultades iniciales”, completaron las autoridades.

“En función de la velocidad de los cambios tecnológicos, era imprescindible encarar una modernización de las temáticas de cada asignatura, una profundización en las ciencias de la ingeniería y un aprovechamiento de las enseñanzas que dejó la educación a distancia de emergencia que generó la pandemia”, concluyó Bertero.

Con información de Télam y la UBA.