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Malvinas: Argentina prepara un arbitraje internacional por el proyecto petrolero Sea Lion
El Gobierno instruyó a la Cancillería y a sus equipos jurídicos para iniciar el procedimiento previsto en el Anexo VII de la Convención sobre el Derecho del Mar. La medida está relacionada con el proyecto Sea Lion y con otras actividades hidrocarburíferas que Argentina cuestiona en áreas marítimas vinculadas con la disputa de soberanía.
El Gobierno argentino dispuso avanzar con una nueva instancia jurídica internacional en relación con las actividades hidrocarburíferas desarrolladas en el área de las Islas Malvinas.
La decisión fue comunicada el 28 de septiembre de 2026 por la Oficina del Presidente. Según la información oficial, Javier Milei instruyó a la Cancillería y a los equipos jurídicos del Gobierno para que inicien el procedimiento de arbitraje contemplado en el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
El planteo está vinculado principalmente con el proyecto petrolero Sea Lion, localizado en la Cuenca Malvinas Norte, y con eventuales nuevas autorizaciones para la explotación de recursos naturales en la plataforma continental que Argentina considera bajo sus derechos soberanos.
Un nuevo paso dentro del reclamo argentino
La medida anunciada no constituye una resolución de un tribunal internacional sobre la controversia. Se trata de una instrucción del Poder Ejecutivo para poner en marcha el mecanismo jurídico previsto en la Convención.
La Argentina aprobó la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar mediante la Ley 24.543. Su Anexo VII establece un procedimiento de arbitraje para determinadas controversias entre Estados partes.
De acuerdo con el comunicado presidencial, el objetivo de la presentación argentina será impedir las actividades hidrocarburíferas que el Gobierno considera incompatibles con los derechos argentinos y evitar nuevas medidas que, según su posición, puedan modificar la situación existente.
El Gobierno fijó un plazo de dos semanas
Como parte de la estrategia anunciada, Argentina informó que realizó un requerimiento formal al Reino Unido.
Según la Presidencia, el pedido establece un plazo de dos semanas para que el Reino Unido adopte medidas destinadas a impedir el inicio o la continuidad de actividades relacionadas con la explotación de hidrocarburos en la plataforma continental que Argentina reivindica.
El comunicado agrega que, si el requerimiento no fuera cumplido dentro del plazo establecido, Argentina solicitará al Tribunal Internacional del Derecho del Mar la adopción de medidas provisionales.
Esta eventual presentación constituye una instancia distinta del arbitraje anunciado. Por el momento, lo informado oficialmente es la instrucción para iniciar el procedimiento y la intención de recurrir al tribunal si no se modifica la situación planteada por el Gobierno argentino.
Qué es Sea Lion
Sea Lion es un proyecto de desarrollo de hidrocarburos ubicado en la Cuenca Malvinas Norte.
La Cancillería argentina ya había expresado durante septiembre su rechazo a las actividades relacionadas con el proyecto y a determinadas decisiones vinculadas con licencias hidrocarburíferas en el área. En esa oportunidad, el Ministerio de Relaciones Exteriores presentó una nota formal de protesta ante el Reino Unido.
La posición oficial argentina sostiene que las actividades desarrolladas sin autorización de las autoridades nacionales no resultan compatibles con el ordenamiento jurídico argentino. Esa es la postura expresada por el Gobierno en sus comunicaciones oficiales y no debe confundirse con una resolución judicial internacional sobre el fondo de la controversia.
El antecedente de Naciones Unidas
En su comunicado, el Gobierno argentino recordó dos resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
La Resolución 2065 (XX) reconoció la existencia de una disputa de soberanía entre Argentina y el Reino Unido sobre las Islas Malvinas y los territorios y espacios marítimos correspondientes, y llamó a ambos gobiernos a buscar una solución pacífica mediante negociaciones.
Por su parte, la Resolución 31/49 instó a las partes a abstenerse de adoptar decisiones que impliquen modificaciones unilaterales de la situación mientras continúe el proceso recomendado por Naciones Unidas.
Estos antecedentes forman parte de los argumentos diplomáticos y jurídicos que el Gobierno argentino viene utilizando frente a las actividades hidrocarburíferas en el área.
La posición argentina y las próximas etapas
La Cancillería también había informado que durante septiembre presentó una protesta por la extensión de licencias de producción de hidrocarburos anunciada por autoridades de las Islas y por la participación de Navitas Petroleum Atlantic Limited en una licencia denominada PL001.
El Gobierno nacional sostiene que continuará utilizando herramientas diplomáticas, administrativas y judiciales para defender la posición argentina.
A partir del anuncio del 28 de septiembre, el proceso queda sujeto a las siguientes etapas: el desarrollo de las actuaciones jurídicas correspondientes, la respuesta del Reino Unido al requerimiento formulado y, eventualmente, una solicitud de medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar.
Por ahora, no existe una decisión internacional que haya resuelto el conflicto sobre el proyecto Sea Lion ni una medida judicial que haya ordenado su suspensión. Lo comunicado por el Gobierno argentino es el inicio de una nueva estrategia jurídica dentro de una disputa de soberanía que continúa sin una solución definitiva.
