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Política

Argentina se incorpora en Japón a una agenda internacional para acelerar la investigación científica con nuevas tecnologías

La adhesión a la Kyoto Vision for a Golden Age of Science se concretó durante el STS Forum 2026. El documento propone renovar los sistemas de investigación, ampliar el acceso a herramientas de superinteligencia y fortalecer la formación de científicos y profesionales tecnológicos.

Argentina se incorporó a una declaración internacional orientada a promover nuevas formas de organización de la investigación científica y ampliar el uso de tecnologías avanzadas durante el STS Forum 2026, que se desarrolla en Kioto, Japón.

La adhesión al documento denominado Kyoto Vision for a Golden Age of Science tuvo lugar durante la 23.ª reunión anual del Science and Technology in Society Forum (STS Forum). La representación argentina estuvo a cargo de la secretaria de Innovación, Ciencia y Tecnología, Adriana Baravalle, quien también participó de la mesa de ministros de Ciencia y Tecnología del encuentro.

La declaración fue respaldada por 17 países, entre ellos Argentina, Estados Unidos, Japón, Alemania, Italia, Reino Unido, Corea del Sur, Chile y Singapur. El documento plantea una serie de orientaciones para fortalecer los sistemas científicos frente a la rápida evolución tecnológica.

Qué propone la Kyoto Vision

El documento parte de la posibilidad de que la llamada superinteligencia (SI) y nuevas formas de organizar la investigación modifiquen los procesos mediante los cuales se produce conocimiento científico.

Entre las propuestas aparece la incorporación de estas herramientas a los procesos de investigación, con aplicaciones destinadas al análisis de grandes cantidades de información, la elaboración de modelos de sistemas físicos y biológicos y el desarrollo de procesos de descubrimiento con mayores niveles de automatización.

La declaración también plantea ampliar el acceso de los investigadores a herramientas de superinteligencia, datos científicos, infraestructura informática y equipamiento experimental.

El texto no se limita al desarrollo tecnológico. También propone revisar las estructuras institucionales y los mecanismos mediante los cuales se financia la investigación.

En ese sentido, menciona diferentes instrumentos de financiamiento, entre ellos programas de largo plazo, subvenciones de rápida implementación, premios y desafíos. También plantea experimentar con modelos institucionales que contemplen distintos niveles de autonomía y recursos.

Otro de los conceptos incorporados es la metaciencia, un campo que utiliza métodos empíricos para analizar y mejorar la manera en que la propia actividad científica se desarrolla, organiza y financia.

El documento también fija condiciones para la actividad científica

La declaración internacional incluye referencias a la integridad y la confianza pública como elementos necesarios para el desarrollo de la ciencia.

Entre los principios mencionados se encuentran la reproducibilidad y transparencia de los resultados, la comunicación de errores e incertidumbres, la revisión por pares imparcial y el reconocimiento de resultados negativos o nulos como aportes al conocimiento.

De esta manera, la propuesta no se limita a incorporar nuevas herramientas tecnológicas, sino que también plantea condiciones sobre la forma en que esas tecnologías deberían integrarse en los sistemas de investigación.

Formación de investigadores y personal especializado

La Kyoto Vision dedica otro de sus ejes al desarrollo de capacidades humanas.

El documento propone identificar y respaldar a estudiantes con alto potencial y a investigadores que se encuentran en las primeras etapas de sus carreras. También menciona programas doctorales conjuntos, becas y proyectos de investigación colaborativos.

El planteo incluye además la formación práctica de profesionales capaces de operar, mantener y mejorar instrumental científico sofisticado, un aspecto que la declaración considera relevante para el desarrollo de determinadas áreas tecnológicas.

La agenda argentina en Kioto

La adhesión a la declaración formó parte de una agenda más amplia desarrollada por la delegación argentina durante el STS Forum.

Según informó la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, Baravalle mantuvo reuniones con representantes de Indonesia, Chipre, Tailandia y Kazajistán. En esos encuentros se analizaron oportunidades de cooperación relacionadas con intercambio científico y académico, innovación y transferencia tecnológica, emprendimientos de base científica, actividad espacial, observación de la Tierra y los océanos, biotecnología y capacidades nucleares argentinas.

La comunicación oficial describe estas conversaciones como un análisis de oportunidades de cooperación y como parte de una agenda destinada a explorar nuevos proyectos y vínculos. Por ese motivo, no corresponde presentar esas reuniones como acuerdos ya formalizados en cada una de las áreas mencionadas.

La Secretaría también señaló que la participación argentina continuará con nuevas reuniones y encuentros con representantes internacionales durante el desarrollo del foro.

Un documento de orientación, no un convenio bilateral

La naturaleza de la Kyoto Vision resulta relevante para interpretar el alcance de la adhesión argentina.

El documento fue suscripto conjuntamente por representantes de 17 países y establece una visión compartida para fortalecer los ecosistemas científicos, aprovechar herramientas de superinteligencia y ampliar las oportunidades para el talento científico y técnico. Su texto utiliza formulaciones de orientación y cooperación para impulsar esos objetivos dentro de los respectivos sistemas nacionales.

Por lo tanto, la adhesión argentina no equivale, según la documentación oficial consultada, a la firma de un tratado bilateral con Estados Unidos ni establece por sí misma un programa argentino específico, una asignación presupuestaria determinada o una obligación financiera concreta.

El alcance inmediato informado por el Gobierno es la incorporación del país a esta declaración internacional y su participación en las conversaciones de cooperación que se desarrollan en el marco del STS Forum.

Ciencia y tecnología como eje de cooperación internacional

El STS Forum 2026 se desarrolla entre el 4 y el 6 de octubre en Kioto y reúne a representantes de gobiernos, comunidades científicas, instituciones académicas y sector privado. La edición de este año tiene como eje general los cambios que atraviesan la relación entre ciencia, tecnología y sociedad.

En ese contexto, la participación argentina combina dos dimensiones: por un lado, la adhesión a una declaración internacional centrada en la transformación de la investigación científica; por otro, una serie de contactos bilaterales destinados a explorar áreas concretas de cooperación.

El resultado de esas conversaciones y el eventual desarrollo de proyectos específicos dependerán de las próximas etapas que adopten las instituciones involucradas. Por ahora, la información oficial permite afirmar que Argentina se incorporó a la Kyoto Vision for a Golden Age of Science y que su delegación continúa desarrollando una agenda internacional de cooperación científica y tecnológica en Japón.