Economía
El mapa exportador argentino ganó posiciones en el comercio internacional: 52 productos ingresaron al grupo de los veinte principales
Un relevamiento oficial basado en estadísticas de Naciones Unidas identificó 52 productos agroindustriales argentinos entre los veinte mayores exportadores mundiales durante 2025. Seis categorías alcanzaron el primer puesto y otras ocho se ubicaron en la tercera posición. Los resultados permiten observar la diversidad de la oferta nacional y el alcance de sus distintas cadenas productivas.
La presencia argentina en los mercados internacionales ofrece una radiografía que va más allá de los productos tradicionalmente asociados con las exportaciones del país. Durante 2025, distintas actividades agroindustriales lograron ubicarse en posiciones destacadas del comercio mundial, de acuerdo con un análisis difundido el 2 de noviembre de 2026 por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.
El relevamiento identificó 52 productos argentinos entre los veinte principales exportadores internacionales de sus respectivas categorías. De ese conjunto, 26 alcanzaron alguna de las cinco primeras posiciones, mientras que seis productos o categorías llegaron al primer lugar del ranking.
Para elaborar la clasificación, el organismo tomó información de comercio exterior correspondiente al cierre de 2025, publicada en UN Comtrade, la plataforma estadística de Naciones Unidas. El análisis consideró las principales posiciones arancelarias exportadas por la Argentina, un criterio que permite comparar la participación de cada producto en los intercambios internacionales.
Seis categorías argentinas alcanzaron el primer lugar
Entre los resultados sobresale la ubicación de la Argentina como primer exportador mundial en productos de girasol, soja, yerba mate, maní, aceite esencial de limón y jugo de limón.
La yerba mate registró un cambio particularmente significativo dentro de la clasificación: pasó del segundo al primer puesto internacional. El movimiento también se produjo en los productos de girasol, que avanzaron varias posiciones respecto de los registros anteriores mencionados por la Secretaría.
Estos resultados muestran la presencia de diferentes segmentos productivos en el comercio exterior. Mientras algunos están vinculados con grandes volúmenes de producción agrícola, otros dependen de procesos industriales específicos y de condiciones particulares de elaboración.
El caso de los derivados del limón, por ejemplo, permite observar la participación de actividades que agregan valor a la producción primaria. El aceite esencial y el jugo tienen características comerciales diferentes y forman parte de una cadena que conecta la producción citrícola con la industria de transformación y los compradores internacionales.
Los productos que también consiguieron posiciones destacadas
El informe oficial ubicó en el tercer lugar mundial al maíz, el sorgo, los porotos, el ajo, la ciruela seca, el mosto de uva, las merluzas congeladas y los porotos de soja.
La clasificación incluye, además, productos que alcanzaron posiciones dentro de los diez principales exportadores de sus respectivas categorías. Entre ellos aparecen la carne vacuna, el vino, la miel, las peras, la carne equina, la lana sucia, las preparaciones de durazno, el jugo de naranja, el aceite de oliva, el trigo, los garbanzos, el té, las aceitunas, las pasas de uva, la alfalfa y los frutos secos.
La variedad de esta lista permite identificar la participación de distintas economías regionales. La oferta exportable no se concentra exclusivamente en los granos: también comprende alimentos elaborados, productos frutícolas, derivados industriales, bienes pesqueros y materias primas de origen animal.
En términos económicos, esta composición resulta relevante para analizar cómo diferentes actividades participan en la generación de exportaciones y en la vinculación comercial con otros países.
El volumen exportado durante 2025 también alcanzó un máximo
El posicionamiento internacional de los productos se conoció luego de que la Secretaría de Agricultura difundiera los resultados generales de las exportaciones agroindustriales correspondientes a 2025.
Según los datos procesados por la Subsecretaría de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional sobre estadísticas del INDEC, las ventas externas del sector llegaron a 115,41 millones de toneladas durante ese año.
La cifra representó un incremento interanual del 12% en volumen. En términos de valor, las exportaciones alcanzaron los 52.337 millones de dólares, con una variación positiva del 9% respecto de 2024.
El mismo informe señaló que diez complejos productivos concentraron el 93% del volumen comercializado. La nómina estuvo integrada por soja, maíz, trigo, cebada, girasol, sorgo, foresto-industria, bovinos, maní y legumbres.
Otro dato destacado fue la evolución de los distintos sectores: 31 complejos agroindustriales registraron aumentos frente al año anterior y 18 alcanzaron niveles récord dentro de la última década.
Asimismo, 132 productos consiguieron durante 2025 sus mayores volúmenes de exportación en al menos siete años. En conjunto, representaron 42 millones de toneladas, equivalentes al 36,5% del volumen total exportado por el sector.
Los mercados de destino y la concentración comercial
La distribución geográfica de las ventas constituye otro componente importante para comprender el alcance de la actividad exportadora.
De acuerdo con el balance oficial de 2025, los principales destinos de las exportaciones agroindustriales argentinas fueron China, Vietnam, Brasil, Perú, Arabia, Malasia, India, Chile, Indonesia y Argelia.
Esos diez mercados concentraron más del 58% del volumen exportado, lo que permite dimensionar la importancia de las relaciones comerciales con un conjunto de compradores internacionales.
La participación en los primeros puestos de los rankings mundiales no significa que todos los productos tengan idénticos destinos, precios o condiciones de acceso. Cada cadena enfrenta requisitos sanitarios, comerciales y logísticos específicos, además de diferencias en la demanda y en la competencia internacional.
Por eso, el posicionamiento de cada categoría debe analizarse junto con sus volúmenes comercializados, los ingresos generados y la evolución de los mercados compradores.
Competitividad, producción y continuidad de los mercados
Al explicar los resultados, la Secretaría de Agricultura vinculó la evolución exportadora con medidas oficiales relacionadas con los derechos de exportación, la simplificación administrativa y la apertura de mercados, además de mencionar las inversiones privadas y la incorporación de tecnología por parte de los productores.
El organismo señaló que más de 35 cadenas de valor participaron de este posicionamiento internacional.
Sin embargo, para evaluar el impacto individual de esas medidas sería necesario contar con estudios específicos que permitan distinguir su incidencia de otros factores, como las variaciones de los precios internacionales, las condiciones climáticas, los niveles de producción y los cambios en la demanda externa.
La permanencia en los mercados internacionales también requiere sostener estándares de calidad, cumplir exigencias sanitarias, mantener la capacidad de abastecimiento y desarrollar condiciones comerciales competitivas.
En ese sentido, los datos de 2025 ofrecen una referencia para observar la composición y el alcance de las exportaciones agroindustriales argentinas. El desafío hacia los próximos períodos será sostener esa presencia, ampliar las oportunidades comerciales y consolidar la participación de las distintas cadenas productivas en el intercambio internacional.
La información difundida por el Gobierno deja un indicador concreto: 52 productos argentinos se ubicaron entre los veinte principales exportadores mundiales durante 2025. Detrás de esa cifra conviven actividades de distintas escalas y regiones, cuya participación permite comprender mejor la diversidad de la oferta exportable nacional.
