Economía
Actividad y empleo: el segundo trimestre dejó señales contrapuestas para la economía argentina
El PIB avanzó 2% respecto de un año atrás, pero retrocedió 0,6% frente a los primeros tres meses de 2026. En paralelo, la desocupación alcanzó el 7,9% y la tasa de empleo se ubicó en 45%. Los indicadores del INDEC muestran comportamientos diferentes según el período de comparación.
Los indicadores oficiales correspondientes al segundo trimestre de 2026 muestran una economía con resultados diferentes según la referencia utilizada. Entre abril y junio, el Producto Interno Bruto (PIB) se ubicó 2% por encima del nivel registrado en igual período de 2025. Sin embargo, al compararlo con el primer trimestre del año y eliminar los efectos estacionales, la actividad registró una disminución de 0,6%.
El dato trimestral introduce un matiz respecto del crecimiento interanual. La tendencia-ciclo —utilizada por el INDEC para observar la evolución subyacente de la actividad— presentó una variación positiva de 0,8% durante el período. De esta manera, las distintas mediciones ofrecen una fotografía diferente de la evolución reciente del nivel de producción.
El comportamiento de los componentes
La evolución del PIB estuvo acompañada por movimientos dispares entre los principales componentes de la demanda.
En términos desestacionalizados, las exportaciones de bienes y servicios aumentaron 2,5% respecto del trimestre anterior. En cambio, el consumo privado disminuyó 2,4%, el consumo público retrocedió 2,3% y la formación bruta de capital fijo cayó 0,8%. Las importaciones también descendieron, con una variación negativa de 3,5%.
La comparación con el segundo trimestre de 2025 ofrece otra perspectiva. En ese caso, las exportaciones crecieron 13,7%, mientras que el consumo privado tuvo un incremento mucho más acotado, de 0,4%. El consumo público cayó 4,1% y la inversión registró una reducción interanual de 11,1%.
Estos resultados permiten observar que el crecimiento acumulado respecto de 2025 no tuvo el mismo comportamiento en todos los componentes de la demanda y que la dinámica entre un trimestre y otro fue diferente de la comparación anual.
El mercado laboral también mostró cambios
El informe del INDEC sobre el mercado de trabajo registró una tasa de desocupación de 7,9% durante el segundo trimestre. La medición corresponde a los 31 aglomerados urbanos incluidos en la Encuesta Permanente de Hogares.
En el mismo período, la tasa de actividad alcanzó el 48,9%, mientras que la tasa de empleo llegó al 45%. Estos indicadores permiten observar no solamente cuántas personas estaban sin trabajo y buscándolo, sino también qué proporción de la población participaba del mercado laboral y cuál se encontraba ocupada.
La desocupación había sido de 7,8% en el primer trimestre de 2026 y de 7,6% en el segundo trimestre de 2025. El nuevo registro representa, por lo tanto, una variación de una décima de punto porcentual respecto del trimestre anterior y de tres décimas frente a igual período del año pasado.
Una lectura conjunta de los datos
Los dos informes difundidos por el organismo estadístico permiten seguir la evolución de la actividad y del mercado laboral desde perspectivas diferentes.
Por un lado, el PIB mantiene una variación interanual positiva y acumula crecimiento respecto del año anterior. Por otro, la comparación desestacionalizada muestra una contracción de la actividad durante el segundo trimestre, mientras que la tasa de desocupación aumentó tanto frente al trimestre previo como frente a un año atrás.
Los indicadores no permiten, por sí solos, establecer una relación causal directa entre ambos fenómenos. Su evolución deberá analizarse junto con las próximas mediciones de actividad, empleo, salarios, consumo e inversión para determinar cómo continúa el escenario durante la segunda mitad de 2026.
