SEGUINOS EN NUESTRAS REDES

Noticias

Drones: Tucumán reúne al sector científico y productivo en un congreso internacional

El Congreso Internacional de Drones 2026 reunió a unos 700 participantes en la Sociedad Rural de Tucumán. El encuentro pone en común desarrollos vinculados con producción agropecuaria, inteligencia artificial, monitoreo ambiental, investigación científica y seguridad operacional.

La tecnología de aeronaves no tripuladas ocupa esta semana un lugar central en la agenda de innovación productiva en Tucumán. El Congreso Internacional de Drones 2026 tuvo este viernes su jornada de cierre luego de tres días de actividades que reunieron a especialistas, investigadores, empresas, productores, universidades y organismos públicos.

El encuentro comenzó el 23 de septiembre y se desarrolló en la Sociedad Rural de Tucumán, con la participación de unas 700 personas y más de 80 disertantes provenientes de la Argentina y otros países. La organización estuvo a cargo del INTA, la Sociedad Rural de Tucumán, Kampu SRL y Carlos Bermúdez.

Más que concentrarse únicamente en el funcionamiento de los drones, la agenda del congreso estuvo orientada a los datos que estos dispositivos permiten obtener y a su utilización en distintas actividades. La propuesta incluyó conferencias, paneles, talleres y demostraciones a campo.

Del vuelo a la información

Uno de los ejes centrales fue la incorporación de drones a la producción agropecuaria. El INTA presentó experiencias relacionadas con agricultura de precisión, teledetección, monitoreo de cultivos, cámaras y sensores, además de investigaciones destinadas a mejorar la eficiencia de aplicaciones agrícolas.

La utilización de estas herramientas también fue abordada en actividades vinculadas con la fruticultura y la ganadería. Entre las experiencias presentadas figuraron aplicaciones destinadas a obtener información espacial sobre los cultivos y estimar variables productivas que pueden utilizarse para la planificación de las actividades rurales.

En este contexto, el congreso funcionó como un punto de encuentro entre desarrollos científicos y aplicaciones concretas en el territorio.

Inteligencia artificial aplicada a imágenes aéreas

La agenda tecnológica incorporó además el procesamiento de imágenes mediante inteligencia artificial.

Entre los trabajos presentados por especialistas del INTA se encuentra un modelo destinado a identificar racimos de uva a partir de imágenes obtenidas con drones. El desarrollo fue distinguido como uno de los trabajos científicos destacados del encuentro.

El uso combinado de drones y herramientas de inteligencia artificial permite transformar grandes cantidades de imágenes en información específica sobre cultivos, vegetación y otras características del territorio. En lugar de limitarse a registrar fotografías, los sistemas pueden utilizar esos datos para identificar patrones y generar mediciones destinadas a la toma de decisiones.

También se utilizan para estudiar el ambiente

Las aplicaciones presentadas en Tucumán no estuvieron restringidas al sector productivo.

Investigadores del INTA expusieron trabajos sobre vegetación nativa, fragmentación de ambientes, bosques y restauración, utilizando drones para obtener información detallada sobre distintas áreas.

Uno de los estudios analizó la degradación y fragmentación de la vegetación nativa en el Chaco Seco mediante imágenes obtenidas a diferentes escalas. Otro incorporó inteligencia artificial al diagnóstico de bosques y a la planificación de estrategias de restauración.

También se presentó tecnología LiDAR, que permite construir representaciones tridimensionales del territorio mediante sensores instalados en drones.

Un ejemplo concreto: cañaverales de Salta

Entre las investigaciones vinculadas al encuentro aparece un estudio realizado por especialistas del INTA en un lote comercial de aproximadamente 30 hectáreas en Urundel, Salta.

Los investigadores combinaron imágenes satelitales Sentinel-2 correspondientes al período 2019-2025 con información obtenida mediante un dron equipado con un sensor LiDAR. El objetivo fue comprobar si las diferencias detectadas desde el espacio se correspondían con variaciones reales en la estructura de los cultivos.

Los resultados preliminares mostraron diferencias en la altura del dosel entre las zonas de manejo identificadas. En la zonificación realizada mediante el índice NDRE, por ejemplo, la altura media pasó de 1,17 metros en la zona de menor productividad a 1,90 metros en la de mayor productividad, una diferencia cercana al 61%.

El trabajo será utilizado como ejemplo de cómo pueden complementarse las imágenes satelitales, que permiten observar grandes superficies durante períodos prolongados, con los relevamientos de alta resolución realizados mediante drones.

Seguridad y nuevas aplicaciones

El programa también incluyó una agenda específica sobre seguridad operacional, profesionalización de las actividades con drones y utilización de estos sistemas en situaciones de emergencia.

La organización incorporó además un espacio dedicado a la participación de mujeres que trabajan como pilotos de drones y distintas instancias destinadas a intercambiar experiencias entre usuarios, investigadores y especialistas.

De acuerdo con la información oficial, participaron más de 20 instituciones dentro de un esquema que vinculó organismos públicos, empresas, universidades, productores y el sistema científico-tecnológico.

Una tecnología que amplía su campo de aplicación

El Congreso Internacional de Drones 2026 mostró un escenario en el que los vehículos aéreos no tripulados dejan de estar asociados exclusivamente a la captura de imágenes y pasan a formar parte de sistemas más amplios de medición y análisis.

Agricultura, ganadería, investigación, monitoreo ambiental, cartografía, seguridad e inteligencia artificial aparecen así como áreas en las que estas herramientas están incorporándose de manera progresiva.

El encuentro concluyó este viernes en Tucumán con una agenda que puso el foco en esa convergencia entre tecnología y producción. Para los organismos científicos participantes, uno de los principales desafíos pasa ahora por transformar los datos obtenidos desde el aire en información útil para resolver problemas concretos sobre el territorio.