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Economía

El crédito crece, pero las familias enfrentan mayores dificultades para pagar: la brecha que expuso el Banco Central

Un informe presentado por el vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, mostró diferencias significativas entre la evolución de los préstamos a empresas y los destinados a particulares. La irregularidad del financiamiento familiar llegó al 12,81% en agosto de 2026, mientras que en el segmento empresarial se ubicó en el 3,80%. El organismo también examinó el costo tributario de los préstamos y las condiciones que incidieron en el endeudamiento.

La recuperación del financiamiento bancario en Argentina presenta dos realidades diferentes. Por un lado, las empresas consiguieron ampliar sus alternativas de acceso al crédito y reducir sus costos financieros después de las tensiones registradas durante 2025. Por otro, los hogares todavía muestran dificultades para cumplir con sus obligaciones, en un contexto en el que los préstamos personales y las tarjetas de crédito concentran una parte importante de los incumplimientos.

Esta diferencia quedó expuesta en una presentación realizada por el vicepresidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Vladimir Werning, durante un encuentro académico organizado por la Universidad Torcuato Di Tella el 26 de octubre de 2026.

El documento, difundido por la autoridad monetaria al día siguiente, examina la evolución del financiamiento privado, las tasas de interés, la irregularidad de las carteras y los componentes que integran el costo de los préstamos.

Más allá de la recuperación del crédito como indicador agregado, los datos presentados permiten observar que el acceso al financiamiento no se traduce necesariamente en iguales condiciones para todos los sectores de la economía.

Dos velocidades en la recuperación del crédito

Uno de los cambios señalados en el informe está relacionado con la distribución del financiamiento dentro del sistema bancario.

Según las cifras utilizadas por Werning, el crédito al sector privado pasó de representar el 7,8% del producto interno bruto en diciembre de 2023 al 14,3% en agosto de 2026.

En sentido contrario, la participación del financiamiento al sector público no financiero, incluyendo la exposición al Banco Central considerada en la medición, descendió del 14,3% al 9,3% del PIB.

La composición de los activos bancarios también reflejó esta transformación. El financiamiento al sector privado pasó de representar el 23% de los activos de las entidades al 45%, mientras que la exposición al sector público bajó del 49% al 30%.

La presentación atribuye este cambio a una mayor disponibilidad de recursos para financiar actividades privadas, en comparación con el esquema predominante al cierre de 2023.

Sin embargo, el crecimiento de los préstamos también incrementó la exposición del sistema financiero a los riesgos de incumplimiento. La expansión del crédito y la evolución de la morosidad deben analizarse conjuntamente para comprender la situación de los deudores.

La irregularidad de los préstamos no afecta por igual a todos los sectores

El indicador de cartera irregular muestra una diferencia significativa entre empresas y personas físicas.

De acuerdo con los datos de balance correspondientes a agosto de 2026 incluidos en la presentación del BCRA, la proporción de préstamos irregulares sobre el financiamiento bancario destinado a individuos alcanzó el 12,81%.

En diciembre de 2023, ese mismo indicador se ubicaba en el 2,78%.

Para las empresas, la evolución fue diferente: la irregularidad descendió del 4,39% al 3,80% durante el mismo período.

Como resultado de ambos comportamientos, la cartera irregular del crédito al sector privado pasó del 3,69% al 7,75%.

La comparación evidencia que el deterioro se concentró especialmente en los préstamos destinados a particulares. También muestra que el crecimiento del financiamiento empresarial estuvo acompañado por una evolución distinta de los incumplimientos.

El informe del BCRA sobre bancos correspondiente a agosto confirmó que la irregularidad total permaneció sin variaciones significativas durante los cuatro meses anteriores. En ese período, la mora de las familias registró una pequeña disminución mensual, mientras que la correspondiente a las empresas presentó un incremento moderado.

La distinción entre el nivel acumulado de irregularidad y su variación mensual resulta fundamental: que el indicador familiar haya bajado ligeramente en agosto no significa que el problema haya desaparecido.

Por qué las empresas consiguieron condiciones de financiamiento diferentes

Werning dedicó una parte de su exposición a explicar las diferencias en la evolución de las tasas de interés.

Según el análisis presentado, las empresas obtuvieron una reducción más pronunciada y persistente de sus costos financieros después de la resolución de la incertidumbre electoral de 2025.

El documento señala que, nueve meses después de ese proceso, las tasas empresariales se ubicaban en torno a una quinta parte de su nivel de septiembre de 2025. Para los individuos, en cambio, permanecían alrededor de tres cuartas partes de aquel nivel.

El acceso a fuentes alternativas de financiamiento aparece como uno de los factores que explican esa diferencia.

Las compañías con posibilidades de acudir al mercado de capitales pueden diversificar sus fuentes de recursos mediante instrumentos como obligaciones negociables, pagarés, cheques de pago diferido y fideicomisos financieros.

Los particulares, por su parte, dependen en mayor medida de los préstamos bancarios y de otros proveedores de crédito destinados al consumo.

Esta diferencia de acceso puede incidir en la capacidad de negociación de las tasas y en las posibilidades de refinanciar compromisos pendientes.

El vicepresidente del BCRA también relacionó el comportamiento de la mora con las expectativas económicas que existían durante 2025. Según su interpretación, la inflación y la depreciación cambiaria terminaron siendo inferiores a las anticipadas por los agentes económicos, lo que elevó el costo real de determinadas obligaciones respecto de las previsiones iniciales.

Se trata del diagnóstico presentado por el funcionario, que vincula esos factores con el deterioro de la capacidad de pago.

Impuestos y financiamiento: cuánto representan dentro del costo de los préstamos

La carga tributaria fue otro de los componentes examinados durante la exposición.

Para el BCRA, los impuestos nacionales, provinciales y municipales tienen una incidencia relevante en el costo financiero que enfrentan los prestatarios.

Los cálculos presentados con información de agosto de 2026 muestran diferencias según el tipo de producto:

  • Préstamos personales: los impuestos representaban el 27,1% del costo financiero total.
  • Tarjetas de crédito: la participación tributaria alcanzaba el 28,2%.
  • Créditos hipotecarios a tasa fija: el componente impositivo equivalía al 10,3%.
  • Financiamiento empresarial mediante documentos descontados: la proporción se ubicaba en el 28,7%.

La presentación identifica distintos tributos dentro de esas estimaciones, entre ellos el IVA, Ingresos Brutos, el Impuesto de Sellos y determinadas tasas municipales.

Los porcentajes no representan una carga uniforme para todos los préstamos. Corresponden a los productos y condiciones utilizados en los cálculos del Banco Central.

A partir de estos datos, Werning sostuvo que la política fiscal de las jurisdicciones provinciales y municipales tiene incidencia sobre el costo del crédito y, desde su perspectiva, sobre la evolución de la morosidad.

El planteo abre una discusión sobre la composición de las tasas que pagan los usuarios y la participación de los distintos niveles del Estado en el costo final del financiamiento.

Las herramientas que el Banco Central plantea para ampliar el financiamiento

La presentación también incluyó medidas implementadas y otras que el organismo se encuentra impulsando para mejorar las condiciones del crédito.

Entre ellas se mencionó un nuevo marco macroprudencial para ampliar las posibilidades de otorgamiento de préstamos en dólares a empresas que no son exportadoras, bajo determinadas condiciones.

Para el segmento de las familias, el documento incorporó las licitaciones destinadas a ofrecer fondeo bancario de largo plazo proveniente del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), con el propósito de impulsar el financiamiento hipotecario en unidades de valor adquisitivo (UVA).

Estas iniciativas forman parte de una estrategia que busca ampliar las fuentes de financiamiento y facilitar el acceso a préstamos de mayor plazo.

El documento también expone reparos del Banco Central frente a propuestas de refinanciación obligatoria, topes de tasas y modificaciones regulatorias que, según la evaluación de la entidad, podrían generar efectos sobre la oferta de crédito y los incentivos de pago.

Las observaciones corresponden a la posición institucional expresada en la presentación y no constituyen una evaluación independiente de los proyectos o alternativas legislativas.

Qué muestran los últimos indicadores del sistema financiero

El Informe sobre Bancos de agosto de 2026, publicado por el BCRA el 16 de octubre, aporta información complementaria sobre el funcionamiento de las entidades financieras.

Durante ese mes, el saldo total del crédito al sector privado aumentó un 0,7% en términos reales respecto de julio y un 3,6% interanual.

Las financiaciones a empresas registraron una expansión real mensual del 1,3%, mientras que el crédito destinado a las familias permaneció prácticamente sin cambios de magnitud.

En materia de solvencia, el organismo informó que la integración de capital del conjunto de entidades financieras alcanzó el 30,7% de los activos ponderados por riesgo.

Además, las previsiones totales representaron el 87% de la cartera irregular, un indicador utilizado para evaluar la cobertura de las entidades frente a posibles pérdidas crediticias.

Estos datos permiten diferenciar dos cuestiones: las dificultades de pago que enfrentan determinados prestatarios y la capacidad del sistema financiero para absorber eventuales pérdidas.

El desafío de recuperar el crédito sin profundizar el endeudamiento

La información presentada por el Banco Central deja planteado un problema que trasciende la evolución general de los préstamos.

El crecimiento del financiamiento privado constituye un cambio relevante en la estructura de intermediación bancaria, pero su distribución y las condiciones de acceso siguen mostrando diferencias entre empresas y hogares.

En el caso de las compañías, la posibilidad de acudir a distintos instrumentos financieros aparece como un elemento que favorece la negociación de costos y plazos. Para las familias, la evolución de los préstamos personales y las tarjetas mantiene una relación más directa con la capacidad de afrontar los compromisos mensuales.

La evolución de los ingresos, las tasas de refinanciación y el comportamiento de la cartera irregular serán variables importantes para evaluar si la mejora observada en algunos indicadores se sostiene durante los próximos meses.

El diagnóstico difundido por el BCRA permite identificar los principales factores que intervienen en esta etapa del sistema financiero, aunque el impacto concreto de las medidas propuestas deberá evaluarse a partir de sus resultados y de las estadísticas posteriores.