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Medrano cambia de cara: la estación de la Línea B cerrará tres meses por una obra de gran escala
La estación Medrano será la próxima parada del plan de transformación del subterráneo porteño. Desde el lunes 31 de agosto, el acceso quedará interrumpido durante aproximadamente tres meses para permitir una intervención integral que abarcará tanto la infraestructura como los espacios destinados a los pasajeros.
La decisión de cerrar temporalmente la estación responde a la dimensión de los trabajos previstos. La obra alcanzará los accesos, las escaleras, los sectores de circulación, los vestíbulos y los andenes, con el propósito de renovar instalaciones que forman parte del recorrido cotidiano de miles de usuarios de la Línea B.
El proyecto incluye una renovación completa de los pisos y nuevas tareas de pintura, además de la instalación de iluminación LED. También se modificarán distintos elementos vinculados con la orientación y la seguridad dentro de la estación: habrá señalética fija y digital, indicaciones en braille en pasamanos y pórticos, nuevos molinetes y puertas de emergencia.
Los andenes también tendrán modificaciones. Allí se instalará nuevo mobiliario, con bancos, cestos y apoyos isquiáticos, en una intervención que busca ordenar los espacios y hacer más cómoda la espera.
Una obra que apunta también al problema del agua
Uno de los puntos de mayor importancia será el tratamiento de las filtraciones. Para proteger la estructura se realizarán trabajos de impermeabilización que incluirán inyecciones y tratamiento de juntas mediante productos especialmente desarrollados para este tipo de intervención.
Las paredes recibirán, además, un revestimiento de aleación de aluminio y zinc con características anticorrosivas. El material tendrá una función específica: facilitar el canalizado del agua y reducir el riesgo de nuevas filtraciones.
La obra no se limitará a una renovación estética. El objetivo es intervenir sobre distintos componentes de la estación para mejorar su funcionamiento y las condiciones de circulación de quienes la utilizan.
Los murales tendrán un tratamiento especial
Medrano también conserva elementos de valor patrimonial que serán incluidos en el proyecto. Los murales de la estación serán restaurados por profesionales especializados.
El trabajo se realizará bajo los lineamientos de la Dirección General de Patrimonio, Museos y Casco Histórico de la Ciudad de Buenos Aires y de la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos.
De esta manera, la intervención combinará modernización de infraestructura con preservación del patrimonio existente.
El mapa de obras se extiende por varias líneas
El cierre de Medrano se suma a un programa que ya permitió renovar 20 estaciones del subterráneo. Las intervenciones alcanzaron a Piedras, Congreso, Castro Barros, Lima, Loria, Acoyte y Río de Janeiro, en la Línea A; Uruguay, Pueyrredón, Pasteur-AMIA, Carlos Gardel y Malabia, en la Línea B; San Martín, en la Línea C; Facultad de Medicina, Agüero, Bulnes, Scalabrini Ortiz, Plaza Italia y Palermo, en la Línea D; y Jujuy, en la Línea E.
El plan también incluyó trabajos de puesta en valor en distintos paradores del Premetro.
Mientras Medrano ingresa en etapa de obra, el sistema todavía tiene otras estaciones fuera de servicio por trabajos. Tribunales continúa cerrada en la Línea D y General Urquiza y Entre Ríos permanecen intervenidas en la Línea E.
El cronograma contempla además futuras tareas en Alberti, Pasco y Sáenz Peña, de la Línea A; Ángel Gallardo y Dorrego, de la Línea B; y Lavalle e Independencia, de la Línea C.
La transformación de la Línea B continuará con nuevos trenes
El proyecto de Medrano se encuadra en un proceso de modernización más amplio de la Línea B. El componente más ambicioso es el reemplazo completo de la flota mediante la incorporación de 174 coches nuevos.
Las unidades ya se encuentran en fabricación y el inicio de su llegada al país está previsto para el primer trimestre de 2027. Los nuevos trenes serán cero kilómetro y estarán equipados con aire acondicionado, cámaras de seguridad y sistemas de información al pasajero en formatos visual y auditivo.
También incorporarán iluminación LED antivandálica, asientos longitudinales y tecnología preparada para operar con un sistema de señalización CBTC.
A la renovación de los trenes se sumarán obras sobre la infraestructura ferroviaria. Está previsto aumentar la potencia, renovar las vías y los aparatos de vía y actualizar el equipamiento de los talleres.
Un plan que apunta a todo el sistema
Las obras de Medrano forman parte de un programa de mayor alcance dentro del Sistema Integrado de Movilidad Urbana de la Ciudad. Entre los proyectos en marcha figuran la licitación de la futura Línea F y la compra de otros 50 coches destinados a mejorar la frecuencia de las líneas A y C.
El programa incluye además la renovación de 84 escaleras mecánicas que quedaron obsoletas, la incorporación de nuevos ascensores y diferentes intervenciones de infraestructura.
El cierre temporal de Medrano implicará una modificación durante varios meses para los pasajeros de la Línea B, pero permitirá avanzar con una obra que busca renovar desde los elementos visibles de la estación hasta aspectos estructurales vinculados con la impermeabilización, la seguridad, la accesibilidad y la circulación.
