Política
Caputo llevó al G20 la receta económica argentina y defendió al sector privado como motor del crecimiento
El ministro de Economía participa en Asheville de la reunión de ministros de Finanzas y titulares de bancos centrales del G20. Ante representantes de las principales economías, presentó los resultados que el Gobierno atribuye a su programa y planteó que la estabilidad fiscal y las reformas deben ser el punto de partida para atraer inversiones.
La Argentina trasladó este lunes al escenario financiero internacional los principales lineamientos de su programa económico. El ministro de Economía, Luis Caputo, participa en Asheville, Estados Unidos, de la reunión de ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del G20, donde expuso sobre crecimiento y reformas estructurales. El encuentro se desarrolla entre el 31 de agosto y el 1 de septiembre.
La intervención de Caputo tuvo como eje una premisa que el Gobierno considera central para su estrategia económica: sin estabilidad de las cuentas públicas no hay condiciones para sostener un proceso de crecimiento de largo plazo. Frente a sus pares del G20, el ministro presentó la experiencia argentina desde el inicio de la gestión de Javier Milei y utilizó distintos indicadores fiscales para respaldar esa posición.
Según los datos difundidos por el Ministerio de Economía, desde diciembre de 2023 el gasto público se redujo un 30% en términos reales y se eliminaron tanto el déficit fiscal como el déficit cuasifiscal del Banco Central. La administración nacional también informó una reducción de impuestos equivalente a tres puntos del Producto Bruto Interno, acompañada por un proceso de desregulación.
Una agenda centrada en la inversión
Más allá de los resultados fiscales, el mensaje de Caputo apuntó a instalar ante el G20 una segunda etapa del programa económico: transformar la estabilización en crecimiento mediante un mayor protagonismo de la inversión privada.
El ministro sostuvo que para alcanzar ese objetivo resulta necesario avanzar hacia reglas más previsibles, una menor carga regulatoria y un marco que favorezca la competencia y el comercio internacional. En la visión oficial, el Estado debe concentrarse en generar las condiciones para que el capital privado pueda financiar nuevos proyectos productivos.
Dentro de esa estrategia, Caputo destacó las reformas impulsadas por el Gobierno. Entre ellas mencionó los cambios en materia laboral y la nueva Carta Orgánica del Banco Central, que, según la presentación oficial, fortalece la independencia de la autoridad monetaria y limita su utilización para financiar el déficit del Tesoro.
El RIGI aparece como una de las principales apuestas
Uno de los instrumentos que el ministro utilizó para mostrar el interés inversor en Argentina fue el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
De acuerdo con las cifras presentadas por Caputo, ya fueron aprobados proyectos por aproximadamente US$50.000 millones, mientras que iniciativas por otros US$150.000 millones se encuentran bajo evaluación.
El Gobierno considera al RIGI una herramienta estratégica para captar capitales destinados a proyectos de gran escala y largo plazo. El régimen contempla distintos sectores considerados estratégicos y busca ofrecer un marco específico para las inversiones que cumplan con los requisitos establecidos por la legislación vigente. El Ministerio de Economía es la autoridad encargada de evaluar y aprobar las adhesiones.
La Argentina busca mostrar un cambio de ciclo
Durante su exposición, Caputo también planteó una proyección relevante para la economía argentina: según afirmó, el país volverá a registrar crecimiento del producto por habitante después de 16 años.
El ministro vinculó esa perspectiva con dos variables que el Gobierno considera especialmente relevantes: el mantenimiento del superávit fiscal y la existencia simultánea de un superávit de cuenta corriente. La intención oficial es presentar estos resultados como evidencia de que la estabilización alcanzada puede convertirse en una plataforma para una expansión sostenida.
La estrategia también se conecta con otras medidas recientes de la cartera económica destinadas a ampliar el financiamiento privado. En agosto, Caputo anunció una flexibilización parcial de los préstamos en dólares para empresas, con el objetivo declarado de aumentar el crédito disponible para sectores productivos como la construcción y la industria automotriz.
Un mensaje hacia los inversores internacionales
La participación argentina en el encuentro de Asheville tiene así una dimensión que excede la discusión estrictamente fiscal. El Gobierno busca mostrar ante los principales actores de la economía mundial que las reformas implementadas desde diciembre de 2023 forman parte de un programa destinado a modificar las condiciones estructurales de la economía.
Caputo cerró su intervención con un llamado a profundizar el vínculo entre gobiernos y empresas. Su planteo fue que el sector privado debe ocupar un lugar cada vez mayor en la discusión sobre crecimiento, mientras los Estados avanzan en la identificación de obstáculos y en reformas capaces de facilitar la inversión y la innovación.
La reunión del G20 se convierte así en una nueva vidriera internacional para el programa económico argentino. El desafío que enfrenta ahora el Gobierno es convertir los resultados de la estabilización fiscal en un proceso de inversión, producción y crecimiento que pueda sostenerse en el tiempo.
