Política
El peronismo ante el desafío de 2027: Kicillof impulsa una competencia interna y reabre el debate sobre las reglas electorales
El gobernador bonaerense planteó que las diferencias dentro del justicialismo deben resolverse mediante la participación de los votantes. Su propuesta vuelve a poner en discusión el futuro de las PASO, en un escenario atravesado por las disputas de conducción, la construcción de alianzas y el proyecto de reforma electoral enviado por el Poder Ejecutivo al Congreso.
La reorganización del peronismo de cara a las elecciones presidenciales de 2027 comenzó a incorporar una discusión que excede la definición de nombres propios: el mecanismo mediante el cual se resolverán las diferencias internas y se establecerá la representación de los distintos sectores del espacio.
En ese contexto, Axel Kicillof volvió a defender la utilización de elecciones primarias como herramienta para definir candidaturas. Durante su reciente visita a Jujuy, el gobernador bonaerense sostuvo que las distintas corrientes del justicialismo deben tener la posibilidad de competir y que la decisión sobre sus representantes debe quedar en manos de los ciudadanos.
El planteo introduce una discusión institucional y política en un momento en el que el Gobierno nacional impulsa una reforma electoral que contempla eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
La diferencia entre ambas posiciones coloca al sistema de selección de candidatos en el centro de la agenda política. También obliga a los partidos a considerar cómo organizarán sus internas si las reglas electorales cambian antes del próximo proceso presidencial.
Una propuesta para resolver las diferencias dentro del justicialismo
Durante su agenda en Jujuy, desarrollada a fines de octubre, Kicillof defendió la necesidad de contar con un mecanismo que permita expresar la diversidad política del peronismo.
En una entrevista pública concedida durante esa visita, el mandatario sostuvo que su espacio considera necesario preservar un instrumento que garantice la competencia interna y permita que los distintos sectores encuentren una representación electoral.
Su posición parte de reconocer que el justicialismo reúne dirigentes, organizaciones y corrientes con perspectivas diferentes sobre la estrategia política y la construcción de una alternativa nacional.
En lugar de establecer una conducción mediante acuerdos exclusivamente dirigenciales, el gobernador planteó que la competencia electoral puede funcionar como una instancia para resolver esas diferencias.
El planteo también se vincula con la construcción del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), espacio político impulsado por Kicillof, que reúne a dirigentes territoriales, legisladores, funcionarios y referentes sindicales.
No obstante, el mandatario no presentó una candidatura presidencial formal durante esa intervención. Sus declaraciones estuvieron centradas en la organización política y en la necesidad de construir una propuesta con representación de distintos sectores sociales.
La conducción partidaria y las distintas corrientes del peronismo
La discusión sobre las PASO se desarrolla en paralelo con el debate acerca de la conducción del Partido Justicialista y la conformación de un espacio opositor con alcance nacional.
Dentro del peronismo conviven sectores vinculados con Cristina Fernández de Kirchner, Axel Kicillof, Sergio Massa, gobernadores, intendentes y dirigentes parlamentarios.
Cada uno de esos espacios posee estructuras políticas, experiencias de gestión y posiciones diferentes respecto de la estrategia electoral.
La cuestión no se limita a determinar quién podría encabezar una fórmula presidencial. También comprende la definición de las alianzas, la selección de legisladores, la representación territorial y la elaboración de una propuesta programática común.
En ese escenario, una primaria podría ofrecer un procedimiento para ordenar la competencia entre candidaturas. Sin embargo, su realización dependería de las normas electorales vigentes y de los acuerdos que establezcan las agrupaciones políticas.
La construcción de una alternativa electoral también exige resolver cuestiones que van más allá de una interna: qué sectores participarán, cuáles serán los compromisos programáticos y cómo se distribuirán las responsabilidades políticas dentro de una eventual coalición.
El proyecto de reforma electoral que impulsa el Gobierno nacional
El debate adquirió una dimensión institucional mayor el 22 de abril de 2026, cuando la Oficina del Presidente anunció el envío al Congreso de un proyecto de reforma electoral.
Entre sus principales modificaciones, la iniciativa contempla la eliminación definitiva de las PASO y la transferencia de la selección de candidaturas a los mecanismos internos de los partidos políticos.
El comunicado presidencial presentó la propuesta como parte de una reforma destinada a modificar el funcionamiento del sistema electoral, reducir los costos asociados a las elecciones y cambiar las condiciones de financiamiento de las organizaciones partidarias.
La iniciativa también incluye modificaciones sobre los requisitos para constituir partidos políticos, el financiamiento de las campañas y otros aspectos del régimen electoral.
Desde la perspectiva del Gobierno, las primarias representan un costo que debe ser revisado y las diferencias entre las agrupaciones deben resolverse mediante sus propios procedimientos internos.
La posición de Kicillof es diferente: considera que una instancia de competencia abierta puede facilitar la participación ciudadana y permitir que los distintos sectores de la oposición encuentren una representación común.
Se trata de dos concepciones distintas sobre la organización de la competencia política, cuya resolución depende del debate parlamentario.
Qué dice la legislación y qué falta definir para 2027
La Ley 26.571, sancionada en diciembre de 2009, estableció el sistema de elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias para la selección de candidaturas nacionales.
Su implementación incorporó una instancia electoral previa a las elecciones generales, con participación de los electores habilitados y reglas comunes para las agrupaciones políticas.
Sin embargo, el régimen tuvo modificaciones posteriores.
En marzo de 2025 entró en vigencia la Ley 27.783, que suspendió las PASO exclusivamente para el proceso electoral de ese año.
La precisión es jurídicamente relevante: esa norma no derogó de manera definitiva el sistema de primarias, sino que estableció una suspensión limitada al calendario electoral de 2025.
Por otra parte, la reforma electoral presentada en abril de 2026 constituye una iniciativa del Poder Ejecutivo. Su anuncio y envío al Congreso no equivalen a una modificación automática de la legislación vigente.
Para determinar qué mecanismo se utilizará en las elecciones nacionales de 2027 será necesario considerar el resultado del tratamiento legislativo y las disposiciones que finalmente sean sancionadas y promulgadas.
De esta manera, la discusión planteada por Kicillof no es solamente partidaria. También está vinculada con el futuro marco normativo que regulará la selección de candidaturas.
Jujuy: una agenda institucional con proyección política
La visita de Kicillof a Jujuy tuvo también una dimensión institucional.
El gobernador bonaerense mantuvo un encuentro con su par provincial, Carlos Sadir, perteneciente a la Unión Cívica Radical. Durante la reunión se abordaron cuestiones relacionadas con el desarrollo productivo, la seguridad, la minería, el empleo, el sector agropecuario y la gestión pública.
Ambos mandatarios firmaron convenios de cooperación entre sus administraciones.
La actividad permitió mostrar que la cooperación entre gobiernos provinciales puede desarrollarse más allá de las diferencias partidarias.
En términos políticos, el encuentro también se inscribe en una etapa en la que Kicillof busca ampliar sus interlocutores y establecer vínculos con sectores que no necesariamente forman parte del justicialismo.
La construcción de una alternativa nacional, según el propio gobernador, requiere incorporar a trabajadores, estudiantes, empresarios, productores y organizaciones sociales.
Esa perspectiva amplía el debate más allá de la estructura tradicional del Partido Justicialista y abre la posibilidad de acuerdos con otros espacios políticos.
Las PASO como herramienta de participación o decisión partidaria
La discusión sobre las primarias tiene dos dimensiones principales.
Por un lado, quienes defienden su continuidad consideran que permiten que los ciudadanos intervengan en la selección de candidaturas y que las diferencias internas se resuelvan mediante una competencia electoral regulada.
Por otro, quienes promueven su eliminación sostienen que las organizaciones políticas deberían asumir directamente la responsabilidad de elegir a sus representantes, utilizando los mecanismos establecidos en sus cartas orgánicas.
El debate también involucra cuestiones presupuestarias, organización electoral y financiamiento político.
Una eventual modificación del régimen podría alterar la manera en que se organizan las alianzas, se presentan las candidaturas y se distribuyen las responsabilidades dentro de cada agrupación.
Por eso, el tratamiento legislativo requiere considerar no solamente los costos de organización, sino también las condiciones de participación, la transparencia y las garantías de competencia interna.
Un escenario todavía abierto rumbo a las elecciones presidenciales
A menos de un año del período en el que comenzará a intensificarse la organización electoral de 2027, el peronismo enfrenta la necesidad de establecer un mecanismo que permita ordenar sus diferencias.
La propuesta de Kicillof vuelve a colocar la competencia interna en el centro de esa discusión, mientras el Gobierno nacional impulsa modificaciones al sistema electoral.
La definición dependerá de dos procesos relacionados, pero diferentes: la reorganización política del justicialismo y el tratamiento legislativo de la reforma electoral.
El primero requiere acuerdos entre dirigentes, organizaciones y sectores sociales. El segundo debe desarrollarse dentro de los procedimientos constitucionales y parlamentarios.
Por el momento, no existe una candidatura presidencial del peronismo definida mediante un procedimiento formal ni una resolución definitiva sobre el mecanismo electoral que se utilizará en 2027.
Lo que sí está planteado es un debate sobre la representación política, la participación ciudadana y el funcionamiento de los partidos.
La discusión sobre las PASO será, en ese sentido, una de las cuestiones institucionales que acompañarán la preparación de las próximas elecciones presidenciales
