Economía
Buenos Aires y Uruguay estrechan lazos con una agenda centrada en ciencia, alimentos y producción
La visita de Axel Kicillof a Montevideo combinó acuerdos institucionales, cooperación científica y políticas para el sector agroalimentario, además de una fuerte intervención política en un foro regional.
La relación entre la provincia de Buenos Aires y Uruguay sumó nuevos puntos de contacto a partir de una jornada de actividades que tuvo como escenario a Montevideo. El gobernador Axel Kicillof mantuvo un encuentro con el presidente uruguayo Yamandú Orsi y encabezó la firma de acuerdos destinados a profundizar la cooperación en investigación, desarrollo tecnológico y producción de alimentos.
Uno de los ejes de la agenda estuvo puesto en el conocimiento. En la Universidad de la República, la Comisión de Investigaciones Científicas bonaerense suscribió un convenio para impulsar proyectos compartidos de investigación, formación y transferencia tecnológica. La iniciativa apunta a vincular capacidades académicas y científicas de ambos lados del Río de la Plata y generar nuevas instancias de trabajo conjunto.
Para Kicillof, el fortalecimiento de este tipo de vínculos adquiere especial relevancia frente al escenario tecnológico internacional. El mandatario aprovechó la actividad para cuestionar el recorte de recursos destinados al sistema científico argentino y plantear que la generación de conocimiento constituye un componente estratégico de cualquier política de desarrollo.
El segundo capítulo de la agenda tuvo como protagonista a la producción agroalimentaria. En representación del programa Mercados Bonaerenses, la Provincia avanzó en un acuerdo con la Unidad Agroalimentaria Metropolitana de Uruguay para desarrollar herramientas que permitan mejorar la comercialización de alimentos, facilitar el acceso de los consumidores y disminuir los niveles de desperdicio.
La cooperación contempla además el intercambio de experiencias vinculadas con la comercialización de productos certificados y de calidad. El objetivo es favorecer especialmente a los pequeños productores y a las economías regionales, reduciendo intermediaciones y ampliando las posibilidades de llegada al mercado.
Un escenario regional para discutir el rumbo político
La visita también tuvo una dimensión política. Kicillof participó del Tercer Congreso Panamericano, realizado en el Teatro Solís, donde confluyeron más de 150 dirigentes y referentes de 15 países de la región.
El encuentro fue organizado alrededor de una agenda que puso en primer plano la soberanía, la cooperación entre países, el multilateralismo, la paz y la reindustrialización. En ese contexto, el gobernador bonaerense utilizó su intervención para cuestionar las políticas impulsadas por la administración de Javier Milei y plantear una discusión sobre el rumbo futuro de la Argentina.
Su discurso estuvo atravesado por una crítica al impacto social de las medidas nacionales y por la defensa de un esquema de desarrollo apoyado en la producción, el sistema universitario, la investigación científica y el empleo.
Más allá de las diferencias políticas expresadas durante el Congreso, la agenda desarrollada en Montevideo dejó también resultados concretos en materia de cooperación institucional. Ciencia, tecnología, producción agropecuaria y acceso a los alimentos quedaron incorporados a una hoja de ruta compartida que busca aprovechar capacidades existentes a ambos lados del Río de la Plata.
La presencia bonaerense en Uruguay reunió así dos dimensiones de una misma estrategia: ampliar la cooperación internacional en áreas consideradas prioritarias y, al mismo tiempo, utilizar los espacios regionales para instalar una discusión política sobre modelos de desarrollo y soberanía.
La comitiva provincial estuvo integrada por funcionarios de distintas áreas, entre ellos Cristina Álvarez Rodríguez, Carlos Bianco, Andrés Larroque y Javier Rodríguez, además de autoridades universitarias y representantes de organismos productivos y agroalimentarios uruguayos.
