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Argentina puso a la ingeniería neutrónica en el centro de la agenda científica internacion
La ciencia nuclear argentina tuvo esta semana una vidriera internacional con la realización del DENIM XV, un encuentro que reunió en Buenos Aires a especialistas de distintos países para intercambiar conocimientos sobre el diseño y desarrollo de instrumentos destinados a trabajar con haces de neutrones.
El congreso se desarrolló entre el 7 y el 11 de septiembre y convocó a casi 150 investigadores y técnicos de 18 países. Fue, además, la primera vez que América Latina recibió la reunión anual de la International Society of Neutron Instrument Engineers (ISNIE). La organización local estuvo a cargo de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), mediante el Laboratorio Argentino de Haces de Neutrones (LAHN).
La elección de Argentina como sede se produjo en un momento particular para el sector nuclear nacional: el país se encuentra en la etapa final de desarrollo del Reactor Multipropósito RA-10, una infraestructura que apunta a ampliar las capacidades nacionales en investigación, producción de radioisótopos y servicios tecnológicos.
Una disciplina que permite mirar la materia a escala microscópica
La ingeniería neutrónica se ocupa, entre otras áreas, del diseño de los instrumentos que permiten aprovechar los neutrones para estudiar materiales. Estas técnicas pueden aportar información sobre la estructura y el comportamiento de la materia a escalas atómica y molecular.
Durante el DENIM XV se analizaron desarrollos relacionados con óptica neutrónica, detectores y sistemas de control, además de cuestiones vinculadas con el diseño y la operación de instrumentos utilizados en instalaciones de investigación.
Para los profesionales argentinos, la reunión funcionó también como un espacio de intercambio con especialistas de instalaciones neutrónicas internacionales. La CNEA destacó que este contacto permite compartir experiencias, incorporar conocimientos y fortalecer redes de cooperación científica y tecnológica.
El RA-10, una de las piezas centrales
La agenda del encuentro incluyó una visita técnica al RA-10 y al Laboratorio Argentino de Haces de Neutrones, ubicados en el Centro Atómico Ezeiza.
La recorrida permitió a los participantes conocer directamente el avance del proyecto y las capacidades que tendrá la infraestructura una vez que se encuentre operativa. El laboratorio estará asociado al reactor y utilizará los haces neutrónicos producidos por la instalación para desarrollar investigaciones y servicios especializados.
El RA-10 tendrá una potencia de 30 MW y no estará destinado a producir electricidad. Su función será aprovechar los neutrones generados en el reactor para aplicaciones vinculadas con la ciencia, la tecnología, la industria y la salud.
Una infraestructura con aplicaciones más allá de la investigación
Uno de los principales objetivos del RA-10 será ampliar la capacidad argentina para producir radioisótopos utilizados en medicina nuclear. Entre ellos se encuentran el molibdeno-99, el lutecio-177 y el iridio-192, destinados a diferentes aplicaciones médicas e industriales.
El proyecto también contempla la producción de silicio dopado mediante transmutación neutrónica, un insumo utilizado en determinados dispositivos electrónicos y semiconductores de alta potencia. A esto se suman servicios de irradiación, ensayos de materiales y análisis por activación neutrónica.
La CNEA proyecta además que el Laboratorio Argentino de Haces de Neutrones pueda trabajar en áreas tan diversas como ciencia de materiales, biomedicina, biotecnología e industria energética, además de ofrecer capacidades analíticas a investigadores y usuarios de otros países.
Un proyecto que entra en una etapa decisiva
La realización del DENIM XV coincidió con una actualización relevante sobre el futuro del RA-10. A comienzos de septiembre, el Gobierno informó que el reactor se pondrá en marcha en 2027, con un proceso de puesta en marcha previsto para comenzar antes de finalizar 2026, sujeto a las correspondientes etapas de licenciamiento.
Según la información oficial, el proyecto alcanzó un 96% de avance en el montaje, después de la reactivación de contratos y trabajos en el sitio. Actualmente unas 530 personas trabajan en la obra.
El Gobierno también anunció un esquema para incorporar inversión privada en la construcción de la planta asociada que permitirá procesar los materiales irradiados y desarrollar comercialmente la producción de radioisótopos. El Estado conservará las responsabilidades vinculadas con la política nuclear, la regulación, la seguridad y las salvaguardias.
La apuesta por convertir conocimiento en capacidades
La importancia del DENIM XV para Argentina excede la realización de un congreso científico. El encuentro permitió exhibir ante especialistas internacionales una infraestructura que se encuentra próxima a ingresar en una nueva etapa y, al mismo tiempo, poner en contacto a los equipos nacionales con una comunidad especializada en una tecnología de alta complejidad.
Con el RA-10 y el LAHN, el país busca ampliar su participación en investigaciones que requieren fuentes de neutrones y generar servicios tecnológicos aplicables a diferentes sectores. La estrategia combina así investigación, formación de recursos humanos y desarrollo de capacidades productivas.
La llegada del DENIM a América Latina y su realización en Buenos Aires marcaron, en ese contexto, un reconocimiento al desarrollo argentino en esta especialidad. Para la CNEA, el desafío siguiente será transformar esa capacidad científica y tecnológica en resultados concretos para la salud, la industria, la investigación y la cooperación internacional.
