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Constitución, bajo presión: un operativo expone la dimensión del narcomenudeo en la zona sur porteña

Diecisiete personas fueron detenidas tras una investigación que permitió localizar distintos puntos utilizados para almacenar, fraccionar y vender estupefacientes. El procedimiento alcanzó comercios y establecimientos vinculados a la actividad nocturna y derivó en el secuestro de casi 8.800 dosis.

La escena se repitió en distintos puntos de Constitución: procedimientos simultáneos, efectivos desplegados en las calles y órdenes de allanamiento ejecutadas en lugares que, según la investigación, formaban parte de una estructura dedicada a la comercialización minorista de drogas.

El resultado del operativo dejó 17 detenidos y un volumen significativo de sustancias secuestradas. En total, fueron contabilizadas 8.797 dosis entre cocaína, marihuana y pasta base, con un valor de comercialización estimado superior a los 21 millones de pesos.

La investigación había comenzado en mayo y se concentró en identificar cómo funcionaba el circuito de distribución. Para ello, los investigadores realizaron tareas de observación, seguimientos y trabajo de campo que permitieron determinar cuáles eran los inmuebles utilizados para guardar y preparar la droga antes de su venta.

Una trama dispersa en el barrio

Uno de los aspectos que llamó la atención de los investigadores fue la variedad de lugares involucrados. Los allanamientos no se limitaron a viviendas particulares: también alcanzaron bares, boliches, kioscos, hoteles familiares y una barbería.

Los procedimientos se extendieron por distintos sectores de Constitución y también llegaron hasta Banfield, en el conurbano bonaerense. La dispersión geográfica de los puntos investigados permitió reconstruir un esquema que no dependía de un único lugar de venta.

De acuerdo con los resultados informados, fueron incautados 503 gramos de cocaína, alrededor de 1,76 kilos de marihuana y casi 288 gramos de pasta base. Las cantidades fueron transformadas por los investigadores en una estimación de dosis potencialmente comercializables.

El despliegue estuvo a cargo de distintas áreas de la Policía de la Ciudad, con participación de unidades especializadas en investigaciones, operaciones especiales, intervenciones rápidas, seguridad urbana y tareas de video, entre otras.

Una investigación que apunta al mercado minorista

El procedimiento se desarrolló dentro del Programa Intervención en el Mercado de Drogas, impulsado por el Ministerio Público Fiscal porteño. La estrategia busca intervenir sobre determinados territorios a partir de la identificación de puntos donde se concentra la comercialización de estupefacientes.

En Constitución, el trabajo de inteligencia apuntó precisamente a esos espacios donde la venta podía integrarse a actividades comerciales o al movimiento habitual del barrio.

La importancia del procedimiento no radica únicamente en la cantidad de droga secuestrada. Para los investigadores, el objetivo central fue afectar la estructura utilizada para poner los estupefacientes en circulación y detectar a quienes participaban de las distintas etapas del negocio.

Entre los detenidos había ciudadanos argentinos y dominicanos. Además, uno de los apresados tenía un pedido de captura vigente en una causa por abuso sexual tramitada en Florencio Varela.

El Gobierno porteño destacó el operativo

El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, celebró el resultado del procedimiento y puso el foco en la cantidad de personas detenidas y de dosis retiradas del circuito de comercialización.

El operativo fue supervisado desde un comando instalado en la calle Hornos por el ministro de Seguridad, Horacio Giménez; el secretario Maximiliano Piñeiro y el jefe de la Policía de la Ciudad, Diego Casaló.

Más allá del impacto inmediato del procedimiento, el operativo vuelve a colocar a Constitución en el centro de la discusión sobre seguridad urbana. La zona, atravesada diariamente por una intensa circulación de pasajeros y conectada con distintos puntos de la Ciudad y el conurbano, aparece como un territorio donde las autoridades buscan intervenir sobre redes de venta que aprovechan ese movimiento para desarrollar actividades ilegales.

La investigación ahora deberá determinar el alcance de los vínculos entre los distintos puntos allanados y establecer qué lugar ocupaba cada uno de los detenidos dentro de la estructura detectada.