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Economía

Argentina recupera el acceso al mercado japonés para sus productos avícolas

La decisión habilita nuevamente las exportaciones de carne aviar y ovoproductos hacia uno de los destinos más exigentes de Asia. El acuerdo sanitario alcanzado entre ambos países abre nuevas perspectivas para la cadena agroindustrial argentina.

Argentina volvió a contar desde esta semana con acceso al mercado japonés para sus productos avícolas, luego de que las autoridades sanitarias de ese país levantaran la suspensión que pesaba sobre estos envíos. La medida comenzó a regir para la carne proveniente de aves faenadas y para los ovoproductos elaborados a partir de huevos puestos desde el 8 de septiembre de 2026.

La decisión fue comunicada el 9 de septiembre por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía, luego de que el Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca de Japón (MAFF) evaluara la información sanitaria presentada por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA).

La reapertura adquiere especial relevancia por las características del mercado japonés. De acuerdo con datos oficiales, durante 2025 Japón importó alrededor de USD 1.400 millones en carne aviar y USD 117 millones en huevos, lo que lo convierte en un destino de peso para los productores que buscan ampliar su presencia internacional.

Un mercado estratégico para los ovoproductos

El vínculo comercial con Japón ya tenía antecedentes importantes para la producción argentina. Durante los primeros cuatro meses de 2026, las exportaciones nacionales de ovoproductos registraron un crecimiento interanual del 28,5% en valor, con ventas por USD 10,8 millones y un volumen de 1.312 toneladas.

Japón figuró entre los principales destinos de esos productos, junto con Dinamarca, Chile, Austria y Macedonia del Norte. Entre los productos exportados se encuentran el huevo entero, la yema y la albúmina en polvo, utilizados como insumos por distintas ramas de la industria alimenticia.

La recuperación del mercado japonés, por lo tanto, se produce en un contexto de expansión de las ventas externas del sector y vuelve a colocar a uno de los destinos asiáticos más importantes dentro del mapa comercial de la actividad avícola argentina.

La condición sanitaria, en el centro de la negociación

La reapertura estuvo vinculada al análisis de las condiciones sanitarias de la producción avícola argentina. En ese sentido, el país había recuperado durante 2026 el estatus de libre de influenza aviar altamente patógena, luego de cerrar el último episodio registrado en aves de corral y presentar la correspondiente autodeclaración ante la Organización Mundial de Sanidad Animal.

Ese reconocimiento permitió avanzar en negociaciones con distintos mercados que habían establecido restricciones sanitarias. SENASA destacó que la vigilancia epidemiológica, la bioseguridad y la notificación temprana continúan siendo herramientas fundamentales para preservar la condición sanitaria y sostener el comercio internacional.

Nuevos certificados para los embarques

Como parte del proceso de normalización comercial, las autoridades sanitarias argentinas y japonesas acordaron nuevos modelos de Certificados Veterinarios Internacionales para los productos alcanzados por la reapertura.

El acuerdo contempla además un período de transición de dos meses. Durante ese lapso podrán continuar utilizándose los certificados que se encontraban vigentes, mientras que una vez finalizado ese plazo los embarques deberán contar exclusivamente con los nuevos formatos establecidos.

La recuperación del acceso al mercado japonés se suma así a una tendencia más amplia de crecimiento de las exportaciones de proteínas animales argentinas. Según la Secretaría de Agricultura, entre enero y julio de 2026 las ventas externas del conjunto de proteínas animales alcanzaron los USD 3.464 millones, el mayor valor registrado para ese período en los últimos diez años.

Para la cadena avícola, la reapertura representa una nueva oportunidad para profundizar su inserción internacional y recuperar operaciones en un mercado de alto valor. Para Japón, en tanto, implica volver a habilitar el ingreso de productos argentinos luego de la evaluación de la situación sanitaria y de la información técnica intercambiada entre los organismos de ambos países.