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Economía

El trigo santafesino atraviesa septiembre con buen estado general, pero el monitoreo detectó focos sanitarios

Un relevamiento del INTA sobre 213 lotes agrícolas mostró diferencias entre las regiones norte, centro y sur de Santa Fe. Las enfermedades foliares, el déficit hídrico y las heladas aparecen entre los factores observados durante el seguimiento de la campaña.

El estado del trigo en Santa Fe presenta un panorama general favorable, aunque con diferencias regionales que requieren atención. Así lo señala el informe correspondiente a septiembre de 2026 elaborado por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), a partir de observaciones realizadas en establecimientos agrícolas de toda la provincia.

El relevamiento incluyó 213 lotes y fue realizado entre el 21 de septiembre y el 3 de octubre por profesionales de las Agencias de Extensión Rural del Centro Regional Santa Fe. El trabajo examinó las condiciones de los cultivos y la presencia de factores que pueden incidir en su desarrollo, entre ellos enfermedades, plagas, malezas y adversidades climáticas.

La evaluación permite identificar diferencias entre las principales zonas productivas y aporta información para seguir la evolución de la campaña triguera. El organismo aclaró que el objetivo del monitoreo es realizar un seguimiento periódico de los cultivos y que sus resultados no se utilizan para declarar emergencias agropecuarias.

El sur presentó la mayor proporción de lotes en buenas condiciones

La comparación por regiones muestra que el sur santafesino registró la mayor proporción de cultivos en estado bueno o muy bueno, con un 99 % de los lotes relevados dentro de esas categorías.

En el norte, esa proporción llegó al 94 %, mientras que en el centro alcanzó el 92 %. Los resultados reflejan un predominio de condiciones favorables en las tres zonas, aunque no eliminan la presencia de problemas puntuales que pueden afectar el desarrollo de las plantas.

Las diferencias regionales resultan relevantes para interpretar el estado de la campaña: un porcentaje elevado de lotes en buenas condiciones puede coexistir con síntomas sanitarios o climáticos que requieren seguimiento técnico.

Las enfermedades foliares se destacaron en el centro provincial

Uno de los principales aspectos señalados por el informe fue la presencia de enfermedades foliares. El centro de Santa Fe registró síntomas en el 70 % de los lotes monitoreados, frente al 38 % observado en el norte y el 37 % en el sur.

La mancha amarilla fue una de las enfermedades identificadas con mayor frecuencia. También se detectaron casos de roya de la hoja y roya estriada, además de registros de bacteriosis en la región central.

Estos resultados describen la situación sanitaria observada durante el período de relevamiento. No implican, por sí solos, que todos los lotes afectados presenten el mismo nivel de daño ni permiten anticipar pérdidas de rendimiento sin información adicional.

El clima también dejó señales en los cultivos

Además de los problemas sanitarios, el seguimiento identificó efectos asociados a las condiciones ambientales. En el centro provincial se observaron síntomas leves de estrés hídrico, mientras que en el sur se registraron daños leves por heladas en una parte de los lotes evaluados.

El informe también detectó malezas en las tres regiones, aunque con porcentajes diferentes: el 19 % de los lotes del norte, el 8 % del centro y el 7 % del sur. Entre las especies identificadas figuran cebadilla, nabo, capiquí y rama negra.

En cuanto a los insectos, el relevamiento registró presencia puntual de trips, chinches y otras plagas, sin que estos datos permitan establecer por sí solos un impacto productivo generalizado.

Un diagnóstico para seguir la campaña

La información difundida por el INTA ofrece una referencia sobre las condiciones del trigo santafesino al inicio de octubre. Su utilidad reside en reunir observaciones de distintas regiones y mostrar dónde se concentran los principales factores sanitarios y ambientales identificados.

El seguimiento de estos indicadores permite contextualizar la evolución de los cultivos, aunque el resultado final de la campaña dependerá de múltiples variables y no puede determinarse únicamente a partir de este relevamiento.