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Argentina y Estados Unidos activan un nuevo esquema para financiar infraestructura, energía y minerales críticos
El Corredor Andes-Atlántico apunta a mejorar la conexión entre las áreas productivas argentinas y los puertos del Atlántico. En paralelo, el EXIM estadounidense acordó un marco que prevé movilizar hasta US$7.000 millones hasta 2027 para sectores estratégicos, entre ellos energía, minerales críticos, conectividad digital y tecnologías avanzadas.
Argentina y Estados Unidos dieron un nuevo paso en la profundización de su relación económica con el lanzamiento del Corredor Andes-Atlántico, una iniciativa que busca desarrollar infraestructura para conectar zonas productivas del país con los puertos del Atlántico y facilitar el acceso a los mercados internacionales.
El anuncio fue realizado el 23 de septiembre en Nueva York por el canciller argentino, Pablo Quirno, y el subsecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, durante la Semana de Alto Nivel de la Asamblea General de Naciones Unidas. Según informó la Cancillería argentina, el proyecto contempla la participación de capital público y privado en obras vinculadas con transporte, energía, minería e infraestructura digital.
La iniciativa incorpora además un componente financiero de relevancia. Ese mismo día, el Export-Import Bank de Estados Unidos (EXIM) anunció la firma de un marco de cooperación con Argentina que permitirá movilizar hasta US$7.000 millones hasta 2027 para sectores considerados prioritarios por ambos países. El organismo aclaró que se trata de un marco para movilizar financiamiento, no de un desembolso inmediato por ese monto.
Una red de infraestructura pensada para las exportaciones
El corredor no consiste en una única obra ni en una ruta determinada. El planteo oficial reúne distintos proyectos destinados a mejorar la infraestructura que conecta los centros de producción con las vías de salida hacia el exterior.
Entre las áreas identificadas aparecen la rehabilitación y ampliación de ferrocarriles, vías navegables y puertos, además de oleoductos y sistemas de generación y transmisión eléctrica. La propuesta también contempla infraestructura digital asociada al funcionamiento de estas cadenas logísticas.
La intención declarada por los dos gobiernos es reducir obstáculos de infraestructura que afectan el traslado de recursos argentinos hacia los mercados internacionales y, al mismo tiempo, generar oportunidades para la participación de compañías estadounidenses.
La documentación oficial establece que esas empresas podrán competir en licitaciones o intervenir como contratistas y subcontratistas en los proyectos que se incorporen al corredor.
Vaca Muerta, uno de los principales focos
La energía ocupa un lugar destacado dentro del esquema. El acuerdo identifica específicamente a Vaca Muerta como una de las áreas en las que Estados Unidos busca ampliar su participación mediante inversiones, tecnología y herramientas financieras.
Entre los instrumentos previstos figuran préstamos directos, garantías y seguros destinados a movilizar capital, equipamiento y proveedores estadounidenses.
El objetivo es acompañar el desarrollo comercial de los recursos energéticos argentinos y facilitar la infraestructura necesaria para incrementar su capacidad de transporte y exportación.
El marco firmado con EXIM también contempla proyectos vinculados con la seguridad energética y la modernización de redes, ampliando el alcance de la cooperación más allá de la extracción de hidrocarburos.
El financiamiento estadounidense y qué significa el monto de US$7.000 millones
El número que concentra buena parte de la atención es el de US$7.000 millones.
La cifra fue confirmada oficialmente por EXIM, que informó que el nuevo Build the Future Framework permitirá movilizar hasta ese monto durante el período que llega hasta 2027. El organismo incluyó entre las áreas prioritarias el desarrollo y procesamiento de minerales críticos, energía, modernización de redes, conectividad digital, sistemas seguros, espacio comercial y tecnologías avanzadas.
Esto no significa que Argentina haya recibido ya US$7.000 millones ni que todos los proyectos estén financiados. El mecanismo establece un marco para que distintas iniciativas puedan acceder a instrumentos de financiamiento y deberán avanzar mediante los procedimientos correspondientes.
EXIM dispone de herramientas como seguros de crédito a la exportación, garantías de capital de trabajo, garantías de préstamos y préstamos directos. La utilización de cada instrumento dependerá de las características y condiciones de los proyectos que sean evaluados.
Minerales críticos: el otro eje estratégico
La minería aparece como otro de los componentes centrales del nuevo esquema bilateral.
Argentina y Estados Unidos acordaron identificar oportunidades relacionadas con el Acuerdo Marco sobre Minerales Críticos para impulsar tanto la extracción como el procesamiento de estos recursos.
El interés está puesto también en la infraestructura que permita incorporar esos minerales a cadenas internacionales de abastecimiento. El EXIM señaló que su marco de financiamiento podrá respaldar el uso de equipamiento, tecnología y conocimientos técnicos estadounidenses en proyectos vinculados con minerales estratégicos argentinos.
El planteo incorpora así una dimensión industrial: no se trata solamente de extraer recursos, sino también de desarrollar capacidades de procesamiento y mejorar las condiciones para su integración a cadenas de suministro internacionales.
La infraestructura digital también forma parte del acuerdo
El corredor incorpora un componente tecnológico que atraviesa distintas áreas de la iniciativa.
La Cancillería informó que Argentina y Estados Unidos buscarán promover el uso de tecnología confiable y cooperar en la seguridad de plataformas y equipos destinados a los controles aduaneros. El objetivo declarado es combinar eficiencia operativa con mayores estándares de ciberseguridad.
Por su parte, EXIM incluyó dentro del marco financiero la conectividad digital y los sistemas seguros, además de tecnologías avanzadas.
De esta manera, la propuesta contempla tanto infraestructura física —como ferrocarriles, puertos y redes energéticas— como sistemas digitales vinculados con el comercio y las cadenas logísticas.
El rol de los organismos estadounidenses
El financiamiento no quedará concentrado exclusivamente en EXIM. La Cancillería argentina señaló que también se prevé la participación de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos (DFC), la Agencia de Comercio y Desarrollo de Estados Unidos y empresas privadas.
El esquema busca combinar recursos financieros, asistencia técnica, tecnología y participación empresarial para avanzar sobre distintos proyectos.
Para Argentina, la iniciativa también implica compromisos en materia de infraestructura y regulación. El Gobierno manifestó su intención de continuar fortaleciendo el marco jurídico relacionado con las inversiones extranjeras y las concesiones de infraestructura, con reglas que permitan la participación de empresas y financistas estadounidenses.
El primer corredor de este tipo en el hemisferio occidental
Estados Unidos informó que el Andes-Atlántico será el primer corredor de la Asociación para la Infraestructura e Inversión Global del G7 en el hemisferio occidental. El proyecto se suma a otras iniciativas internacionales impulsadas bajo ese esquema.
La incorporación coloca al corredor argentino dentro de una estrategia internacional estadounidense orientada a fortalecer infraestructura y cadenas de suministro consideradas estratégicas.
El desafío para la Argentina será ahora transformar el marco bilateral anunciado en proyectos concretos: definir obras prioritarias, estructurar su financiamiento, avanzar con los procesos regulatorios y determinar qué inversiones llegarán efectivamente a cada sector.
El lanzamiento del Andes-Atlántico establece, de este modo, una estructura de cooperación que combina infraestructura, energía, minería, tecnología y financiamiento, con el objetivo de mejorar la capacidad argentina para producir y exportar recursos estratégicos.
