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Economía

La cadena porcina acelera en 2026: produjo más de 592.000 toneladas hasta agosto

La producción de carne de cerdo aumentó 12,4% interanual durante los primeros ocho meses del año. En agosto se registraron 76.600 toneladas y el consumo interno llegó a un promedio de aproximadamente 20 kilos por habitante al año, según información oficial.

La producción argentina de carne porcina mantuvo durante 2026 una trayectoria ascendente y alcanzó un nuevo nivel de actividad durante los primeros ocho meses del año. Según los datos difundidos por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, entre enero y agosto se produjeron poco más de 592.000 toneladas, un volumen 12,4% superior al registrado durante el mismo período de 2025.

El dato surge del análisis realizado por la Dirección de Porcinos, Aves y Animales de Granja a partir de información del sistema SIF-SIGICA. En agosto, el volumen mensual alcanzó las 76.600 toneladas.

La evolución registrada este año se suma a un período de crecimiento previo para la actividad. En 2025, la producción nacional había llegado a 812.272 toneladas, mientras que la faena alcanzó las 8.517.433 cabezas, ambos valores superiores a los registrados en 2024.

Un crecimiento que se sostiene durante 2026

El incremento acumulado hasta agosto marca una diferencia significativa respecto del mismo período del año anterior. La producción pasó a superar las 592.000 toneladas y consolidó el aumento que ya había mostrado durante el primer trimestre.

Entre enero y marzo de 2026, la Secretaría de Agricultura había informado un crecimiento interanual de 15,7% en la producción y de 12,6% en la faena de cabezas. En marzo, además, se habían producido 76.582 toneladas.

Los datos de agosto muestran, por lo tanto, que el incremento productivo continuó durante el segundo trimestre y el comienzo del tercero, aunque el porcentaje acumulado se ubicó finalmente en 12,4%.

El consumo interno alcanzó unos 20 kilos por habitante

La evolución de la producción estuvo acompañada por un incremento del consumo interno. La Secretaría de Agricultura informó que el consumo de carne porcina se ubicó en aproximadamente 20 kilos por habitante al año, nivel presentado por el organismo como récord para la actividad.

La cifra supone un nuevo avance respecto de 2025. Durante ese año, el consumo interno había alcanzado los 18,9 kilos por habitante por año, con un crecimiento de 8,7% frente a 2024.

El recorrido de las últimas dos décadas también muestra un cambio en el volumen consumido: según la Secretaría de Agricultura, el consumo de carne porcina prácticamente se triplicó durante ese período.

Inversiones y sanidad, entre los factores señalados por Agricultura

La Secretaría de Agricultura vinculó la expansión de la producción con mayores inversiones en las granjas, particularmente aquellas destinadas a ampliar la capacidad instalada y aumentar la cantidad de madres.

El organismo también mencionó el fortalecimiento de los programas sanitarios y destacó específicamente el Plan Nacional de Control y Erradicación de la Enfermedad de Aujeszky.

Se trata de factores señalados por la propia cartera agropecuaria. Los datos oficiales disponibles permiten constatar el crecimiento de la producción, pero no establecen qué proporción del aumento corresponde individualmente a cada uno de esos factores.

El antecedente de un 2025 récord

El resultado acumulado de 2026 se produce después de un año de máximos históricos para la actividad.

Durante 2025 se faenaron 8.517.433 cabezas y se produjeron 812.272 toneladas de carne porcina. En ambos casos se trató de aumentos respecto del año anterior: 2,5% en faena y 3,4% en producción.

El mismo informe oficial registró un consumo interno de 18,9 kilos por habitante al año, un 8,7% más que en 2024. Además, señaló que Argentina contaba entonces con 54 mercados de exportación abiertos para carne y subproductos porcinos.

Una cadena que busca ampliar su capacidad productiva

El crecimiento de los volúmenes producidos también se desarrolla en un contexto de cambios dentro de la estructura del sector. Un informe oficial elaborado sobre la evolución socio-productiva de la actividad entre 2021 y 2025 señala que el stock porcino nacional aumentó 12% en esos cinco años, aunque registró una disminución durante 2025.

El mismo análisis indica que el stock de madres se mantuvo relativamente estable, alrededor de 363.000 cabezas, y que la producción se concentró progresivamente en una menor cantidad de establecimientos de mayor escala.

Estos datos permiten observar que el crecimiento de la producción no implica necesariamente una expansión uniforme de todos los establecimientos del sector: la propia información oficial registra un proceso de concentración productiva.

Qué muestran los números hasta agosto

Con los datos disponibles al cierre de agosto, la actividad porcina presenta tres indicadores relevantes: más de 592.000 toneladas producidas en ocho meses, un crecimiento interanual acumulado de 12,4% y un consumo promedio cercano a los 20 kilos por habitante al año.

El resultado se produce después del récord alcanzado en 2025 y de un primer trimestre de 2026 con incrementos de producción y faena.

El próximo dato anual permitirá determinar si la producción consigue superar el volumen registrado en 2025 y cómo evoluciona el consumo interno durante los últimos meses del año.